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Gestión del agua: Del riesgo hídrico a resiliencia en Perú

Oct 23, 2025

Un país de contrastes

Desde los Andes hasta la costa, el Perú mantiene una relación compleja con el agua.
En las alturas andinas, la sequía amenaza los cultivos, los ecosistemas y la producción minera. En contraste, en la costa norte, las inundaciones provocadas por los fenómenos de El Niño dejan a su paso pérdidas millonarias, caminos destruidos y familias desplazadas.

Dos realidades opuestas que comparten un mismo desafío: la gestión del agua.

En el Perú, el 70 % de la población vive en la costa, pero solo el 2 % de los recursos hídricos se encuentra en esa región. “Enfrentamos dos problemas distintos, pero igual de urgentes”, señala María-José Boluarte, directora general de CLS Perú.

“En la sierra, la minería y la agricultura están bajo presión por la escasez de agua. Ya no basta con afirmar que el recurso está disponible; se necesita demostrarlo con datos concretos y en tiempo real”, enfatiza.

Una gestión del agua innovadora

Anticipar, en lugar de reaccionar, es la clave. Y allí es donde entra en juego la ciencia.

“El desafío dual (sequía en una zona e inundación en otra) ocurre en muchas partes del mundo”, señala Christophe Fatras, experto en hidrología de CLS Francia. “La observación terrestre y la tecnología satelital pueden marcar la diferencia. Hoy tenemos la capacidad de medir y entender el comportamiento del agua desde el espacio”, explica.

En CLS, los satélites se convierten en grandes aliados para la gestión del agua. A través de altimetría satelital, radar e imágenes ópticas, es posible rastrear los niveles de agua, estimar su disponibilidad y monitorear su evolución en el tiempo.

Mediante modelos de inteligencia artificial, se analizan tendencias estacionales y se predicen anomalías antes de que ocurran, brindando a las autoridades y empresas información crítica para la toma de decisiones.

Estos datos no son solo cifras. Representan la posibilidad de planificar con anticipación, coordinar respuestas efectivas y reducir pérdidas humanas y económicas ante eventos climáticos extremos.

Christophe Fatras detalla algunos ejemplos concretos:

  • Lakes_CCI, una iniciativa apoyada por la Agencia Espacial Europea, monitorea lagos y reservorios a escala global mediante datos satelitales. Ofrece una visión precisa y de largo plazo sobre la dinámica de los cuerpos de agua. Esto es esencial para la gestión del agua y la planificación de políticas públicas.
  • FloodML, una tecnología desarrollada por CLS, combina imágenes ópticas y de radar para detectar inundaciones incluso de noche o a través de nubes. Los resultados se integran al Copernicus Emergency Management Service, mejorando la respuesta ante emergencias climáticas.

“Eso es exactamente lo que Perú necesita”, comenta Boluarte. “Cuando las empresas mineras pueden demostrar con datos la disponibilidad del agua, ganan credibilidad ante los reguladores y confianza en las comunidades.

Y para las entidades públicas, tener acceso a información transparente permite diseñar estrategias basadas en evidencia. Con herramientas como FloodML y Lakes_CCI, podemos pasar de la respuesta de emergencia a la acción preventiva, salvando vidas e infraestructura.”

Satélite

Convertir el riesgo en resiliencia

El futuro pasa por los datos, pero también por la colaboración.

Desde CLS Perú, María José Boluarte explica cómo la empresa ha comenzado a trabajar en esa dirección.
Junto con instituciones públicas, universidades y empresas privadas, se están aplicando soluciones satelitales enfocadas en la gestión del agua y la prevención de desastres.

“Queremos fortalecer alianzas, escalar nuestras herramientas y apoyar a los tomadores de decisión en planificación urbana, defensa civil y protección ambiental”, comenta.
Para ella, el objetivo es claro: “Que los datos sobre el agua no solo estén disponibles, sino que sean accionables.”

Desde Francia, Christophe Fatras complementa esa visión con una perspectiva global. Explica que CLS ya ha validado estos sistemas en otros países, y que su implementación conjunta con el equipo peruano podría convertirse en un referente para América Latina.

“Lo que desarrollamos junto a CLS Perú demuestra cómo la tecnología global y el conocimiento local pueden unirse para fortalecer la resiliencia frente a los eventos extremos”, sostiene.

El cambio climático no espera. Las sequías prolongadas, las lluvias intensas y la pérdida acelerada de glaciares están transformando la geografía hídrica del país.
En este contexto, contar con información en tiempo real y herramientas de observación avanzadas ofrece la mejor respuesta para un futuro más seguro.

Una nueva oportunidad

En el fondo, lo que impulsa hoy a CLS Perú es una idea sencilla pero poderosa: convertir la incertidumbre climática en conocimiento, y ese conocimiento en acción.

Cada dato, cada imagen satelital y cada modelo hidrológico son piezas que permiten anticipar lo que antes solo se podía lamentar.

Gracias a la tecnología satelital, el país puede prever riesgos, optimizar el uso de sus recursos y proteger a las comunidades que dependen del agua para vivir y producir.

Así, la gestión del agua deja de ser una respuesta tardía y se convierte en una herramienta de prevención y resiliencia, construida con ciencia, tecnología y colaboración.