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El impacto de la tecnología ganadera cuando el territorio es grande y la información escasa

Ene 21, 2026

En muchos territorios rurales del Perú, el pastoreo sigue siendo un trabajo de paciencia y experiencia. Grandes extensiones, zonas sin señal y decisiones que durante años se han tomado “a ojo”. En ese contexto, la tecnología ganadera empieza a aportar algo nuevo: información donde antes solo había intuición.

Sin embargo, el cambio no ocurre de golpe, sino que se va transformando paso a paso la forma de trabajar y de cuidar el territorio.

Día 1: Pastorear sin visibilidad

El ganado sale a pastar, en un terreno amplio y difícil de recorrer. No suele haber cobertura de redes terrestres y saber con certeza dónde está cada animal puede ser complicado.

En este escenario, perder una res no es una excepción y tampoco lo es invertir horas en su búsqueda. La falta de seguimiento del ganado aumenta el riesgo de pérdidas, complica la gestión de rebaños y genera una presión constante sobre los pastizales, que suelen usarse de forma desigual.

Durante mucho tiempo, esta fue la realidad de la ganadería extensiva en zonas remotas.

Día 2: La tecnología ganadera entra en el terreno

Se marca un punto de inflexión y se presenta una nueva solución. Se incorporan collares inteligentes con conectividad satelital, diseñados por expertos en telemetría y seguimiento satelital Argos, con más de 40 años de experiencia en datos espaciales.

Los collares son ligeros, robustos y fáciles de instalar. Gracias al posicionamiento multi-GNSS y a la conectividad satelital Kinéis, permiten conocer la localización del ganado casi en tiempo real, incluso en zonas montañosas o aisladas.

Por primera vez, el rebaño deja de ser invisible, los movimientos se registran y las trayectorias se entienden. La incertidumbre empieza a reducirse.

“La idea no era crear un dispositivo más, sino una herramienta que ayude de verdad a quienes gestionan los rebaños. Saber dónde está el ganado, incluso en zonas sin señal, reduce la incertidumbre y permite gestionar mejor el territorio.”

Laurent Bacque, International Business Developer at CLS

BACQUE Laurent

Día 3: De los datos a las decisiones

Con la información ya disponible, el trabajo cambia. Los datos recogidos por los collares se integran en plataformas de gestión inteligente del ganado. A partir de ahí, se transforman en información útil para el día a día.

De forma sencilla, los ganaderos pueden:

  • Visualizar los movimientos del rebaño.
  • Definir zonas de pastoreo.
  • Recibir alertas si los animales salen de áreas establecidas.
  • Detectar comportamientos inusuales con mayor rapidez.

Esto permite actuar antes de que surjan problemas, reducir pérdidas y mejorar la seguridad del ganado.

Gestión rebaños

Día 4: Producir sin agotar el territorio

El impacto más profundo aparece cuando los datos se usan de forma continua.
La información sobre los desplazamientos del ganado se cruza con datos de observación de la Tierra y se integra en bases de datos de elevación y entorno.

Así, es posible:

  • Organizar mejor la rotación de pastizales.
  • Evitar el sobrepastoreo.
  • Optimizar el uso del agua disponible.
  • Proteger áreas sensibles y hábitats frágiles.

La tecnología ganadera deja de ser solo una herramienta de control. Se convierte en un apoyo clave para una gestión sostenible del ganado, alineada con la conservación de los ecosistemas.

Cuando la tecnología acompaña al campo

Este tipo de soluciones no busca reemplazar el conocimiento del ganadero, lo refuerza.
Se trata de aportar visibilidad en territorios donde siempre ha faltado información y tomar decisiones más rápidas, más seguras y más responsables.

En un contexto marcado por el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales y la necesidad de producir de forma sostenible, contar con datos fiables marca la diferencia.

Porque en el campo, saber dónde está el ganado no es una cuestión tecnológica.
Es la base para proteger la producción, cuidar el territorio y construir una ganadería más resiliente a largo plazo.