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La regulación de la pesca en alta mar en el centro del debate en SPRFMO

La regulación de la pesca en alta mar es uno de los grandes desafíos globales de nuestro tiempo. En aguas que no pertenecen a ningún país, donde operan múltiples flotas y se cruzan intereses económicos y medioambientales, garantizar una pesca sostenible requiere algo más que normas: necesita cooperación, transparencia y datos fiables.
Esta semana, en el marco de la SPRFMO (Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur), gobiernos, científicos y actores del sector se reunieron para avanzar precisamente en esa dirección. El objetivo es mejorar la gestión de especies clave como el jurel o el calamar gigante, y reforzar la protección de los ecosistemas marinos del Pacífico Sur.
Un reto global que exige acción colectiva
Gestionar cerca del 25 % de la alta mar mundial no es una tarea menor. En estos espacios, la presión sobre los recursos es constante y los equilibrios son frágiles.
La regulación de la pesca en alta mar no solo busca limitar capturas. También pretende:
- Garantizar la sostenibilidad de las especies.
- Asegurar el cumplimiento de normativas internacionales.
- Proteger ecosistemas sensibles.
- Evitar prácticas ilegales o no declaradas.
Sin embargo, aplicar estas reglas en zonas remotas sigue siendo un reto. La distancia, la falta de control directo y la complejidad operativa hacen que la supervisión tradicional no sea suficiente.
Regulación pesca en alta mar: el papel clave del monitoreo
Aquí es donde la tecnología cobra protagonismo. Durante los intercambios en la SPRFMO, uno de los temas centrales fue el rol del monitoreo satelital para mejorar la transparencia y reforzar el cumplimiento de las normativas internacionales.
CLS, a través de sus soluciones de monitoreo sostenible de pesca, contribuye a este enfoque basado en datos. Estas herramientas permiten seguir la actividad de las embarcaciones casi en tiempo real, garantizar la trazabilidad de las operaciones pesqueras y facilitar el control por parte de autoridades y organismos internacionales.
Más allá del seguimiento, el verdadero valor está en la información. Los datos ayudan a comprender mejor la actividad en el mar y permiten tomar decisiones más informadas y sostenibles. Como destacó María José Boluarte, directora general de CLS Perú, estos sistemas no solo fortalecen el control, sino que también refuerzan la confianza entre los distintos actores del sector.

Compartir conocimiento para avanzar
Este tipo de encuentros no son solo institucionales, son espacios donde se cruzan experiencias reales.
Gobiernos, científicos y empresas comparten lo que funciona, lo que no, y lo que aún queda por mejorar.Ese intercambio es clave para avanzar hacia una gestión más sostenible de los recursos oceánicos.
Porque la regulación de la pesca en alta mar no puede construirse de forma aislada, sino que quiere:
- Datos compartidos.
- Herramientas comunes.
- Y una visión conjunta del futuro del océano.
Más allá de la regulación, una cuestión de equilibrio
Al final, el reto no es solo regular, es encontrar el equilibrio entre actividad económica y protección del medio marino.
La tecnología, como la que desarrolla CLS, no sustituye las decisiones humanas, pero sí las mejora, las hace más informadas, más rápidas y más transparentes.
En un contexto donde la presión sobre los océanos no deja de crecer, avanzar hacia una pesca más sostenible ya no es una opción, es una necesidad. Y en ese camino, la combinación de cooperación internacional, regulación efectiva y monitoreo satelital se perfila como la mejor herramienta para proteger el futuro de la alta mar.



